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Cerezas, Deliciosas y ¿SUPERALIMENTO?

16/11/2020

Por: Héctor García O., Co-Fundador y Gerente Gral. Laboratorios Diagnofruit Ltda. hgarcia@diagnofruit.cl

Si bien el trabajo en al agro está lleno de estrés, ya que siempre estamos corriendo una carrera contra el tiempo, existen dos placeres que el común de la población frecuentemente no puede acceder en sus labores cotidianas, el primero es el trabajo al aire libre, disfrutar del entorno bucólico y alejarse del ruido de la ciudad, es una terapia que muchos envidian poseerla en su faena diaria. El segundo y fuente de inspiración del presente artículo es la posibilidad de degustar (a veces en exceso) de las bondades productivas,  por ejemplo, las frutas que producimos.

Como sabemos, no todas las frutas se cosechan en madurez de consumo, considerando esto un ranking rápido de lo que en general más consumimos en terreno creo que quedaría liderado por dos especies, la primera es uva, donde las nuevas variedades  nos entregan un sabor que realmente encienden receptores en nuestros cerebros que nos provocan comer sin un horizonte de saciedad cercano. La segunda especie, es sin lugar a dudas, nuestra actual reina, la cereza, donde una buena Bing de color caoba genera una satisfacción a nuestros paladares de forma incomparable.

En mis inicios como agrónomo trabajé revisando fruta a su llegada a Europa, no solo chilena sino también de carácter más tropical, melones, sandías, papayas, etc. La posibilidad de comer este abanico de especies, generó en el equipo una salud poco vista, a pesar de estar horas trabajando a temperaturas bajo 0, durmiendo cerca de 5 horas al día y sometidos a alto estrés, las enfermedades contagiosas, como resfríos comunes, eran casi inexistentes y si aparecían se iban tan rápido como llegaban; todos hechos que nos hacían pensar en lo favorable de la ingesta de fruta y que si bien estábamos observando efecto de corto plazo un carácter más tipo “curativo”, una dieta continua de fruta probablemente genera beneficios sobre enfermedades crónicas en términos preventivos.

Nueva Zelandia, ha enseñado al mundo a comer kiwis, al mismo tiempo cada vez que puede deja en claro sus beneficios nutricionales, basados esencialmente en alto nivel de vitamina c, fibra y potasio, vendiendo un producto rico y, a la vez, nutraceútico, enfocando el consumo en el mundo fitness, tercera edad y niños; en Chile el Comité del kiwi ha repetido la experiencia.

A diferencia del kiwi, la cereza es una fruta que pocos (yo no conozco) podrían decir que no les gusta, pero la pregunta lógica que viene después de probarla es ¿la cereza tiene efectos beneficiosos sobre nuestra salud? La respuesta corta es definitivamente SÍ, y a continuación daremos algunas claves de sus características, gran parte de las que han sido detalladas en una interesante revisión realizada por un grupo de estudio en nutrición de Portugal (Gonçalves et al., 2018).

El aporte nutricional de las cerezas ha sido muy estudiado, y entre sus características generales más importantes se cuentan un bajo aporte calórico y una baja respuesta glicémica en comparación a otros frutos como la banana. En la siguiente tabla se enumera parte de los principales compuestos presentes en la cereza dulce (fuente USDA):

Más allá del aporte nutricional a nivel energético, minerales, vitaminas y aminoácidos, que bien conocemos, todos elementos fundamentales para nuestra supervivencia, la cereza es una fruta cargada de una alta variedad de compuestos fitoquímicos que contribuyen en distintos niveles a nuestra salud, como compuestos fenólicos, donde los flavonoides de tipo antocianidinas constituyen el 70% del total de fenoles de la cereza. Ahora, ¿Por qué es importante este dato sobre los Flavonoides? Las antocianinas son los compuestos que entregan atributos como el color rojo a nuestros frutos, pero al mismo tiempo son los flavonoides con la mayor actividad antioxidante debido a su capacidad  para eliminar especies reactivas de oxígeno (ROS) y entre otras características son capaces de quelar metales. Otras particularidades de las antocianinas, que marcan los beneficios para nuestra salud, es su considerable actividad antimicrobiana, anti-inflamatoria y efectos neuroprotectores.

Beneficios del consumo de cerezas sobre diabetes, cáncer y enfermedades neurodegenerativas

La Diabetes Mellitus (DM) se ha convertido en uno de los principales problemas de salud del siglo 21 y se le considera una epidemia mundial, se proyecta que de aquí al año 2030 más de 550 mill de personas serán afectadas y hoy se señala que en Chile 12 de cada 100 personas son diabéticas.  De forma muy simple, la DM es una enfermedad metabólica y ocurre cuando el páncreas, no produce suficiente cantidad de la hormona insulina, o cuando el cuerpo no puede utilizar la insulina en forma adecuada. La insulina ayuda a transportar el azúcar de la sangre al interior de  las células donde se convierte en energía. Si este proceso no se efectúa adecuadamente la glucosa se acumula en la sangre dando origen a la diabetes (Soc. Chilena de Endocrinología y Diabetes).

Estudios en ratas con diabetes inducida, alimentadas con extractos de cerezas dulces (Prunus avium), demostraron que la ingesta es capaz de reducir niveles de glucosa en sangre y proteger las células células β pancreáticas del daño oxidativo, permitiendo una producción equilibrada de insulina (Lachin T., 2014). En un estudio piloto, 19 mujeres diabéticas que consumieron jugo de cereza ácida (Prunus cerasus) diariamente durante 6 semanas mostraron un mejor peso corporal, niveles bajos de glucosa, baja presión arterial y niveles reducidos de hemoglobina glucosilada (HbA1c), una proteína asociada a la estabilidad de la glucosa en sangre (Ataie-Jafari A. et al., 2008).

Por otro lado, el cáncer es una enfermedad que afecta a una gran proporción de la población y todos poseemos alguna historia que nos conecta a este flagelo. Buenos hábitos alimenticios, como comer vegetales, frutas, granos, vivir feliz y limitar el consumo de alcohol pueden reducir el cáncer (5%), especialmente el  colorectal (12%) y de estómago (16%).  En este proceso preventivo, las cerezas poseen poder especial, debido a lo que mencionábamos sobre su carga de fenoles, antocianos, vitamina C y β-caroteno. Las cerezas pueden prevenir el desarrollo de tumores, dado que los compuestos fenólicos presentes en ellas pueden detener o prevenir la mutagénesis, ya que son potentes captadores de radicales libres (Pacífico S., 2014).

Casos como el del actor estadounidense Michael J. Fox nos muestran los efectos del Parkinson en personas jóvenes; una enfermedad neurodegenerativa como también lo son el Alzheimer, esclerosis múltiple, entre otras, que si bien poseen un componente hereditario, con el estilo de vida de actual y mayor esperanza de vida se han vuelto más comunes. En términos muy generales, estas enfermedades suceden por deterioro de las células nerviosas desde el cerebro a la médula espinal esencialmente por estrés oxidativo, por esto el consumo de antioxidantes posee un importante rol en la neuroprotección.

Ensayos sobre ratas con deterioro cognitivo inducido, alimentadas con extractos de cerezas dulces mostraron acción de neuroprotección, aumentando la memoria de las mismas, entre otros marcadores positivos (Vinitha et al., 2014). Un grupo de ancianos (>70 años)  con demencia senil moderada, después 12 semanas de consumo diario de jugo de cereza dulce (200 mL/d) rico en antocianinas, mejoraron en su memoria de corto y largo plazo y fluidez verbal (Kent et al., 2015).

Para terminar, claramente la conocida y antigua frase: “somos lo que comemos”, es absolutamente cierta (recomiendo ver documental de DW), debemos preferir alimentación saludable considerando el ritmo de vida que llevamos hoy y además situaciones como la actual pandemia. Bajo estos preceptos, la CEREZA es un fruto, además de delicioso, fundamental para completar una vida sana bajo el marco de una dieta equilibrada, su aporte de flavonoides y elementos antioxidantes que nos protegen contra las más comunes enfermedades crónicas que impactan nuestra sociedad, la trasforman en un potencial superalimento del cual poco conocemos, hasta ahora.

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