Pudriciones en Cerezas, ¿Cuál fue el principal problema en la temporada 2021-22?

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Pudriciones en Cerezas, ¿Cuál fue el principal problema en la temporada 2021-22?

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Por: Héctor García O., Co-Fundador y Gerente Gral. Laboratorios Diagnofruit Ltda, Miembro SOCHIFIT y AMICH. hgarcia@diagnofruit.cl

En un artículo previo, de enero de 2021, titulado: Pudriciones en Cerezas: Cómo Identificarlas y
Cuáles Dominan en la Temporada 2020-21
, partimos describiendo las dificultades de la campaña generadas, fundamentalmente, por dos factores; el primero de estos fue el COVID y el segundo una producción récord que desafió la logística y la comercialización, en lo que creímos sería una temporada con algunos saldos negativos, pero transitorios; sin embargo, la cruda realidad nos da un golpe bajo nuevamente y estas problemáticas siguen instaladas sin dar mucha tregua.


El COVID aún no nos abandona, algunas ciudades de nuestro principal comprador, China, hoy pasan por un nuevo periodo de confinamiento, lo que sigue generando un importante atochamiento en los puertos, situación que ya veníamos viviendo desde el periodo de exportación de nuestras cerezas y, lamentablemente, se ha ido agudizando, estableciendo riesgos no contemplados en, por ejemplo, la exportación de uva.

Amplios tiempos de viaje y demoras en los puertos de China por disposiciones aduaneras, han generado apertura de cajas de cerezas con una edad de 60 días desde cosecha (lo que hemos podido observar, quizás existen casos más extremos); este factor es absolutamente crítico para un fruto que ha extendido al máximo su vida y para lo cual no está absolutamente diseñado.

Debido a lo anterior, hemos visto ataques severos de hongos que, si bien aparecen de forma esporádica en origen y destino, se han transformado en verdaderos “carroñeros” debido al estado senil y sin defensas de nuestras, a estas alturas, pobres cerezas.


Ataques de Penicillium, Geotrichum y Alternaria son los patógenos “carroñeros” más comunes que hemos podido detectar; todos basan su estrategia de colonización en aprovechar pequeñas
heridas, machucones o microfisuras para establecer desarrollo de micelio, infecciones que generalmente, son resistidas por el fruto a través de sus defensas y aseguradas con el uso de fungicidas de postcosecha.

Algo que viene de la mano con respecto a los problemas de logística, generando un círculo vicioso, es la escasez de contenedores, particularmente de aquellos que funcionan en condiciones óptimas, lo que, obviamente, resulta en el uso de unidades en mal estado, generándose el ambiente perfecto para el desarrollo de estos hongos; hemos observado temperatura ambiente entre 2ºC y 4ºC por todo el periodo de transporte, lo que sin duda facilita el desarrollo de pudriciones de hongos como Penicillium, incluso Rizopus.

Foto 1. Pudriciones en destino, Alternaria y Penicillium dominan la escena.

Despejando esta variable de abuso forzado en los tiempos de almacenaje/transporte, analicemos la temporada en términos normales, ¿qué observamos durante 2021-22?

Foto 2. Cámara húmeda de cerezas cv. Lapins realizada en Laboratorios Diagnofruit para determinar hongos causantes de pudriciones. Observar dominio de pudriciones causadas por hongos levaduriformes y Alternaria.

Si miramos la temporada 2020-21 las pudriciones dominantes (fruta sintomática que llega al laboratorio para análisis fitopatológico desde diversas fuentes) fueron causadas, esencialmente, por Alternaria (44%) y Cladosporium (35%), dos hongos de ambientes de baja humedad y que pueden crecer en un amplio rango de temperaturas. Este año la situación cambió, observamos similar frecuencia de Alternaria (45%), pero disminuyó Cladosporium (12%) dejando espació para Penicillium (10%), y hongos levariduriformes como Geotrichum (12%) y Aureobasidium (9%); Botrytis (12%), sin restarle la importancia que posee y que no podemos quitarle atención, continúa siendo un hongo secundario, probablemente por poco inóculo en campo (ausencia de lluvias), sumando a que es bien controlado por Fludioxonil en postcosecha (Gráfico 2).

Para finalizar esta radiografía de la temporada, con estos datos exploratorios, podemos concluir, que existe una dinámica cambiante en términos de los principales patógenos que causan pudriciones en las cerezas producidas en nuestro país, y dicha dinámica responde a pequeños cambios de ciertos parámetros climáticos como humedad relativa, condiciones de agua libre y temperaturas diarias, además del impacto de los ajustes en manejos, como aplicaciones de fungicidas, fertilización y uso (o abuso) de reguladores de crecimiento.

En términos de fungicidas, si bien las condiciones de humedad, como lo que ocurre en la zona sur, predisponen la aparición de Geotrichum y otros levaduriformes, aplicaciones de triazoles, como tebuconazole han sido relegadas por problemas de tolerancia y han permitido la proliferación de este tipo de patógenos, por lo tanto, deben ser reconsideradas. Al mismo tiempo, hemos detectado pérdida de sensibilidad de poblaciones de Penicillium hacia Fludioxonil, lo que nos debe invitar a ajustar los programas de fungicidas de pre y postcosecha para disminuir la presión de selección sobre este peligroso y hábil patógeno, que ve una oportunidad única en los viajes con atrasos y con malas temperaturas de conservación. 

Gráfico 1. Frecuencias promedio de detección de patógenos causando pudriciones en postcosecha de cerezas, temporadas 2020-21 y 2021-22. Fuente Laboratorios Diagnofruit Ltda.
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