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Puntos críticos para un exitoso control de pudriciones en cerezos

02/12/2019

Análisis Temporada 2019-20

Por Héctor García O. 

Director-Gerente General Laboratorios Diagnofrut Ltda. 

hgarcia@diagnofrut.cl

Cuando hablamos de cerezas se nos viene a la mente un fruto muy delicado, con mucha agua y que por defecto es muy susceptible a ataques de patógenos causando distintos tipos de pudriciones. Si bien, este raciocinio en gran parte es cierto, la verdad es que si consideramos cultivares modernos y un clima sin precipitaciones las frecuencias de pudriciones son bastante bajas, siempre y cuando mantengamos ciertos puntos críticos en regla; por otro lado, especies como uva de mesa o arándanos, presentan muchas más dificultades de control de pudriciones por características que luego analizaremos.

Atención al Clima: en todas las especies frutales que cultivamos el clima juega un papel clave, sabemos que frío en invierno, días grado en primavera, luminosidad, precipitaciones entre otros factores pueden ser el piso de una temporada exitosa o derechamente una para el olvido. Desde el punto de vista de pudriciones (me referiré a las producidas por hongos, que son las observamos en Chile), existen ciertas diferencias en términos de condiciones climáticas para su establecimiento, y dependen del agente causal. Primero, para entrar en contexto, las pudriciones que con mayor frecuencia encontramos, a nivel de campo y packing en nuestro país son, en orden de importancia:

  1. Pudrición Gris, causada por Botrytis cinerea
  2. Pudrición Negra, causada por Alternaria spp.
  3. Pudrición Ácida, causada por Geotrichum candidum
  4. Pudrición Verde, causada por Penicillium spp.
  5. Pudrición Morena, causada por Monilina spp. (muy poco observado, solo en situaciones de manejo muy precario) .

Todas estas pudriciones se ven favorecidas por precipitaciones, la fruta se daña, parte y cada una de estos patógenos tiene la puerta de entrada a la generación de la enfermedad. Sin embargo, existen algunas sutilezas, primaveras de alta humedad, no necesariamente lluvias, resultan en altos valores de inóculo de G. candidum. Períodos de floración adelantados generalmente impulsados por altas temperaturas en invierno han generado el desarrollo de pudrición negra en mayor frecuencia, probablemente explicado por alta humedad + temperatura en período de caída de chaqueta y primeros estadios de desarrollo del fruto como veremos más adelante. Pudrición gris, está más ligado a eventos de precipitación de color pajizo en adelante; Botrytis, a diferencia de lo que ocurre en uva de mesa o arándanos, no genera infecciones latentes en periodo de flor que luego se transforman en pudrición gris a la cosecha o en almacenaje.

¿Cuál es la realidad de la temporada 2019-20 en relación al clima?

En general, estamos ante una primavera en extremo cálida y muy seca, solo pequeñas precipitaciones en algunas zonas en periodo de flor. Floración adelantada entre 5 y 10 días con respecto a temporada anterior. Baja carga de inóculo de hongos, menor a temporada 2018-20 (Gráfico 1). En resumen, temporada “tranquila” en términos de presencia de patógenos en los campos.

Gráfico 1. Conidias de Botrytis  cinerea y Alternaria spp. promedio por flor, temporadas 2018-19 y 2019-20 calculado a través de análisis de qPCR. Resultados Proyecto Estudio Alternaria y Otros Patógenos en Cerezos, Laboratorios Diagnofruit Ltda. Cada temporada incluye 50 unidades de monitoreo, distribuidas desde la Región del Maule a la Metropolitana

A pesar de los buenos augurios, nunca es bueno confiarse.  Producir fruta bajo estrés térmico, es también un factor que incide en la susceptibilidad a enfermedades. Los flujos de calcio se ven interrumpidos, el resultado es fruta más blanda, problemas de turgencia, que resultan en un fruto con mayor posibilidad a ser infectado; riesgo, que al menos se duplica, en huertos bajo cobertura fija. Huertos con techo o cobertura que no es removida durante la temporada, en general presentan similares cantidades de inóculo que el testigo sin techo, calculado a través de análisis de qPCR; sin embargo, sus frecuencias de pudriciones luego de almacenaje refrigerado bajo idénticas condiciones de guarda resultan considerablemente más altas en la fruta producida bajo cobertura, de esta forma, este comportamiento sería atribuible esencialmente al grado de susceptibilidad de la fruta. Considerando lo descrito, el siguiente paso es no descuidar el programa fitosanitario.

Control Químico

Cuando diseñamos un plan fitosanitario lo primero es definir si históricamente mi huerto presenta alguna pudrición en mayor frecuencia, o derechamente es más susceptible que el común de la zona; una vez definidos “el punto débil”, escogemos los activos a utilizar de forma época-específica. Si mis registros son pobres, se puede recurrir a la información de la exportadora, esencialmente, recepciones de Packing, que en general en Chile son muy precisas, para esto como productor debo exigir todos los años dicha información y generar un base de datos con el fin de establecer mejoras año tras año.

Un programa base pensando en evitar pudriciones debe considerar al menos un par de aplicaciones en periodo de floración, una o dos entre caída de chaqueta y primeros milímetros de desarrollo del fruto, y al menos 2 entre color pajizo y cosecha. Esto depende de la variedad, zona y comportamiento del clima durante la temporada.

Si mi problema es Botrytis, el control específico debe comenzar en floración, privilegiando uso de activos con características botryticidas como fenhexamid, fludioxonil de forma exclusiva para plena flor (>80% flores expuestas). En inicio de flor, con la idea de bajar inóculo de éste y otros patógenos podemos utilizar activos del grupo de los triazoles, como tebuconazole y difenoconazole. Si bien alta concentración de inóculo en flor no se correlaciona con alta incidencia de pudriciones en pre y postcosecha en cerezas, es importante cubrir la flor para efectos de tizón, otra enfermedad causada fundamentalmente por botrytis y secundariamente por monilinia, si tenemos un huerto que presenta problemas de pudrición gris en frutos, debemos cuidar el sistema desde un inicio, porque nos habla de una susceptibilidad general del huerto. Desde color pajizo en adelante, es importante mantener a raya la cantidad de inóculo sobre los frutos, por lo tanto, debemos considerar el uso obligatorio de algunas aplicaciones con botryticidas. Ahora, ¿Qué aplicar? La respuesta no es simple, porque otra consideración entra en juego con mayor fuerza que en floración, que es la limitante de residuos sobre la fruta y número de activos según mercado de destino. Además de los mencionados fenhexamid, fludioxonil, tebuconazole, sumamos a esta etapa activos del grupo de las carboxamidas, como boscalid, la idea siempre debe ser generar un programa alternando entre activos y grupos químicos y evitar generación de resistencia. El número de aplicaciones debe ser establecido en función del clima y susceptibilidad histórica, con la cultura de evitar el uso excesivo.

Otro problema cada vez más común en los huertos es la denominada Pudrición Negra (Foto 1), generada por varias especies del género Alternaria. Según estudios realizados en 2018-19 y que en la presente temporada estamos repitiendo, el patógeno colonizaría la sutura del fruto, en sectores donde el ovario no se selló de forma completa en el periodo de diferenciación, en etapas tempranas del desarrollo del fruto, cercanas a caída de chaqueta y primeros mm de crecimiento del fruto, cuando el frutito queda expuesto al ambiente. Las condiciones de la presente temporada han sido desfavorables para la presencia de Alternaria, pero no se debe bajar la guardia en función de los factores mencionados que tienen un carácter multivariado. Si bien la colonización ocurriría temprano, el desarrollo de la lesión se hace visible desde color pajizo en adelante. Entonces el control de la enfermedad debe dirigirse hacia el fin de la floración e inicio de maduración, cubrir la sutura mal sellada y luego prevenir la extensión de la enfermedad. La mayor parte de los botryticidas exhiben control in-vitro, sin embargo, el grupo de carboxamidas trabaja en desde dosis muy bajas de forma homogénea a través de las distintas especies que están presentes en la enfermedad, esencialmente A. alternata y A. arborescens. Entonces, si el problema en huerto es PudriciónNegra, debo considerar carboxamidas en alguno de los periodos críticos mencionados, que como se señaló también controlarán pudrición gris.

Foto 1. Sintomatología de Pudrición Negra causada por Alternaria spp. Se puede observar como la lesión se asocia a la zona de sutura del fruto puede aparecer en diversas zonas de esta, distal, media o proximal.

Menos habituales, pero cuando aparecen suelen ser bastante agresivas, son las Pudriciones Morena y Ácida. La primera, causada por especies del género Monilinia, es muy poco frecuente, la hemos observado solo en situaciones de manejo deficiente; estudios realizados sobre poblaciones chilenas de M. fructicola señalan que posee muy poca presión de selección hacia los fungicidas que habitualmente utilizamos para el control de Botrytis por lo tanto un buen programa de control para pudrición gris trabajará bien contra pudrición parda. Pudrición Ácida, causada por G. candidum, es más frecuente, pero está muy asociada a primaveras húmedas; el control se basa casi de forma exclusiva en activos del grupo de los triazoles, si existe riesgo se debe incluir aplicaciones en pre-cosecha, además de una en flor.

Según lo que hemos observado Pudrición Verde se asocia a problemas de condición de la fruta, partiduras, microfisuras, sobremadurez, en pre-cosecha son parte de los factores predisponentes; estos se ven acrecentados por malas prácticas en post-cosecha como enfriamiento deficiente. Formulaciones que incluyan fludioxonil deben ser utilizadas para control y prevención de ataques de hongos del género Penicillium.

En conclusión, el clima seco de la temporada 2019-20 ha resultado en menos carga de inóculo en los huertos, fruta sana se ha observado en las primeras cosechas y esperamos que no existan grandes complicaciones de no cambiar el panorama meteorológico.  Obviamente el monitoreo y registro de incidencia y clasificación de pudriciones es crucial para generar los ajustes necesarios en los programas fitosanitarios con la información entregada en el presente artículo. Un detalle a observar, calidad de fruta, el estrés térmico puede generar fruta susceptible, madurez acelerada (alta velocidad de acumulación de sólidos solubles y disminución de acidez), puede acortar las “piernas” de nuestras cerezas, por lo tanto, el apoyo de un buen programa fitosanitario base es crucial para una producción y exportación exitosa.

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